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“Cuando llegamos a este mundo, contamos con un cerebro, un cuerpo y un sistema nervioso listos para ser moldeados por la experiencia y el medio ambiente con los que se encuentran. En este momento, tenemos todos los ingredientes para formar un sentido del yo, pero necesitamos las experiencias de las personas más cercanas a nosotros para formar y desarrollar el sentido del yo consciente, ya que aún no lo tenemos. Es como que los padres tienen un espejo enfrente y podemos ver el reflejo del yo a través del espejo.

A través del espejo, aprendemos si somos buenos o malos, si somos queribles o no. Las palabras, las acciones, estados internos, expresiones faciales, presencia o ausencia de nuestros padres, nos reflejan quiénes somos y lo que valemos en la vida. Cada experiencia se codifica en el cerebro del niño y también en el cerebro de los padres. Estas experiencias de espejo generan archivos en el cerebro de los padres. Estas experiencias de espejo generan archivos en el cerebro del niño que contienen toda la información sobre el yo, los padres y el mundo. Estos archivos suelen estar bajo llave, a no ser que algo o alguien en nuestro entorno los abra. Cuando estos archivos se abren o se activan, todas las emociones, sensaciones corporales y creencias sobre nosotros mismos, también entran en un estado  de activación. Esto nos genera emociones, pensamientos y sensaciones corporales en el presente que nos recuerdan a las de las experiencias pasadas que tuvimos con las figuras de espejo importantes en nuestra vida. En otras palabras, el pasado puede continuar dando forma a cómo respondemos en el presente y, en última instancia, a cómo conformamos nuestro futuro. Dicho esto, me gustaría que te tomaras simplemente un minuto para notar lo que puede que tu hijo esté viendo a diario en su espejo. ¿ Puedes pensar en lo que dices o haces, o en lo que tus señales no verbales comunican a tu hijo? ¿Qué crees que tu hijo necesita ver, sentir y oír de sí mismo? ¿ Qué recibió tu hijo al principio de tu parte y de la de los demás, para formarse sus archivos del yo, de ti y del mundo?”

 

Texto extraído: Terapia EMDR y abordajes complementarios con niños: Trauma complejo, apego y disociación: Volumen 2 (Biblioteca EMDR), Ana M Gomez

El espejo de los nuestros